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El "KITAB AL-HIKAM"
de
Shayj Muhammad ibn-Ata'illah



CAPITULO I

Este -que Allah esté complacido con él- dijo:

1. Uno de los signos de la confianza en los propios actos es la pérdida de la esperanza cuando ocurre una caída.

2. Tu deseo de aislamiento cuando Allah te ha puesto en el mundo para ganar el sustento, es una pasión escondida. Y tu deseo de ganar el sustento en el mundo, cuando Allah te ha puesto en aislamiento, es un descenso de la mas elevada aspiración.

3. Las previas intenciones no pueden traspasar los muros de los decretos predestinados.

4. Abandona la propia dirección; lo que Alguien realiza en tu beneficio, no te empeñes en hacerlo tú solo.

5. Tu esfuerzo por lo que ya te ha sido gantizado, y tu descuido en lo que se te pide, son signos del enturbiamiento de tu intelecto.

6. Si a pesar de la intensa súplica, hay un retraso en la llegada del don, no dejes que esto sea causa de desesperación. Porque El te ha garantizado una respuesta en lo que El elige para tí, no en lo que tú eliges para tí mismo, y cuando El desea, no cuando tú deseas.

7. Si lo que fue prometido no ocurre -aun cuando el tiempo de su acontecimiento estuviera ya fijado-, no debes dudar de la promesa. De lo contrario, tu intelecto se verá oscurecido, y se extinguirá la luz íntima de tu corazón.

8. Si El te abre una puerta, haciéndose conocer a Sí mismo de este modo, no prestes atención a que tus actos no estén al mismo nivel. Porque en verdad, El no la ha abierto para tí sino por Su deseo de dársete a conocer. Tú no sabes que es El Quien te ofrece a tí el conocimiento de Sí Mismo, mientras que tú eres quien le ofrece a El tus actos. ¡Qué gran diferencia entre lo que El te da a tí y lo que tú Le ofreces!

9. Las acciones difieren, porque difieren las inspiraciones que proceden de los estados del ser.

10. Las acciones son formas sin vida, pero es la presencia de un secreto de sinceridad dentro de ellas, lo que las dota de espíritu vital.

11. Sepulta tu existencia en la tierra de la oscuridad, porque cualquier retoño a la vista, que no ha sido primero enterrado, brota imperfectamente.

12. Nada beneficia más al corazón que un retiro espiritual en el cual este entra en el terreno de la meditación.

13. ¿Cómo puede el corazón estar iluminado, mientras las formas de las criaturas se reflejan en su espejo? ¿O cómo puede viajar hacia Allah mientras está agitado por sus pasiones? ¿O cómo puede desear entrar en la presencia de Allah mientras no se ha purificado todavía de la mancha de su olvido? ¿O cómo puede entender los puntos sutiles de los secretos, cuando no se ha arrepentido todavía de sus ofensas?

14. El cosmos es todo oscuridad. Está solo iluminado por la manifestación de Allah en él. Aquel que ve el cosmos y no Le ve a El dentro, o a través de él, o antes de él, o después de él, está en necesidad de la luz y está velado del sol del conocimiento por las nubes de las cosas creadas.

15. Lo que te muestra la existencia de Su omnipotencia es que El te vela de Sí Mismo por medio de lo que no tiene existencia aparte de El.

16. ¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El es el Unico que manifiesta todas las cosas?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El es el Unico que está manifiesto a través de todas las cosas?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El es el Unico que está manifiesto en todas las cosas?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El es el Manifiesto a todas las cosas?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El era el Manifiesto antes de la existencia de ninguna cosa?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El se manifiesta mas claramente que ninguna cosa? 

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El es el Uno junto a Quien nada hay?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando El está mas cerca de tí que ninguna otra cosa?

¿Cómo puede concebirse que algo Le vele, cuando, de no ser por El, no se habría manifestado la existencia de todas las cosas? 
¡Es una maravilla cómo se ha manifestado el Ser en el no-ser, y cómo se ha establecido lo contingente junto a Aquel que posee el atributo de la Eternidad!



CAPITULO II

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

17. Quien desea en un momento dado que aparezca otra cosa distinta de lo que Allah ha manifestado en él, no ha dejado atrás la ignorancia.

18. Tu aplazamiento de los actos para cuando seas libre, es una de las frivolidades del yo.

19. No Le ruegues que te saque de un estado para que pueda servirse de tí en otro diferente, porque si El lo deseara, podría servirse de tí como eres, sin sacarte de donde estás.

20. Apenas quiere la intención del iniciado detenerse en lo que le ha sido revelado, cuando las voces de la Realidad le gritan: "¡Lo que estás buscando sigue aun ante tí!". Y apenas despliegan sus encantos los aspectos exteriores de los seres creados, cuando sus realidades interiores le gritan: "¡Solo somos pruebas, por tanto no dejes de creer!".

21. Tu rogarle a El es dudar de El. Tu búsqueda de El es debida a tu ausencia de El. Tu búsqueda de otro es por causa de tu inmodestia hacia El. Tu súplica a otro se debe a tu distancia de El.

22. No expulsas ni un aliento sin que un mandato del Destino lo haya hecho salir fuera de tí.

23. No mires hacia adelante para estar libre de las demás cosas, porque esto es en realidad lo que te aparta de la atención vigilante hacia El en este mismísimo estado que El te ha asignado.

24. Mientras estés en este mundo, no te sorprendas de la existencia de las penas. Porque verdaderamente estas no demuestran otra cosa sino lo que hay en quedarse con el propio carácter o inevitable naturaleza.

25. Ninguna búsqueda perseguida con la ayuda de tu Señor permanece en estancamiento, pero ninguna búsqueda perseguida por tí mismo será fructífera.

26. Entre los signos de éxito en el final está el volverse a Allah en el principio.

27. El que es iluminado en el principio, es iluminado en el final.

28. Todo lo que está depositado en el invisible mundo del secreto de los corazones, está manifiesto en el mundo visible de los fenómenos.

29. ¡Qué diferencia entre uno que procede de Allah en su argumentación, y uno que avanza deductivamente hacia El! Quien Le tiene a El como su punto de partida conoce lo Real tal como es, y prueba cualquier asunto por referencia al ser de su Origen. Pero la argumentación deductiva procede de la ausencia de unión con El. Por otra parte, ¿cuándo se ha hecho El ausente, para que uno tenga que proceder deductivamente hacia El? ¿Cuándo se ha vuelto El distante, para que las cosas creadas nos unan a El?

30. Para aquellos que están unidos a El: "Deja al que tiene abundancia gastar de su abundancia". Para aquellos que están viajando hacia El: "Y quienquiera que tiene los medios de subsistencia limitados a él..."

31. Aquellos que están viajando hacia El son guiados por las luces de su orientación, mientras que aquellos que están unidos a El tienen las luces de la confrontación cara a cara. El primero pertenece a sus luces, mientras que las luces pertenecen al último, porque pertenecen a Allah y no a ninguna cosa aparte de El. "Di: Allah, y déjales platicando su vano discurso".


CAPITULO III

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:


32. Es mejor vuestra atención a los defectos escondidos dentro de vosotros, que vuestra atención a las realidades invisibles veladas para vosotros.

33. El Real no está velado para tí. Por el contrario, eres tú quien está velado de verlo, porque si hubiera algo que Le velara, entonces eso que Le vela le ocultaría. Y si hubiera algo que Le ocultara, entonces habría una limitación a Su ser: toda limitación de alguna cosa tiene poder sobre ella. "Y El es el Omnipotente, por encima de Sus siervos".

34. Que una de las cualidades de tu naturaleza humana sea el apartarte de todo aquel que es incompatible con tu adoración, de forma que puedas responder a la llamada de Allah y acercarte a Su presencia.

35. La fuente de toda desobediencia, indiferencia y pasión es la satisfacción con uno mismo. El origen de toda obediencia, vigilancia y virtud es la insatisfacción con uno mismo. Es mejor para tí estar en compañía de un hombre ignorante pero instadisfecho consigo mismo, que estar en compañía de un hombre instruido pero satisfecho consigo mismo. Porque, ¿qué conocimiento hay en un aprendiz satisfecho consigo mismo? ¿Y qué ignorancia hay en un no instruido descontento con él mismo?

36. El rayo de luz del intelecto te hace contemplar Su proximidad a tí. El ojo del intelecto te hace contemplar tu no-ser como debido a Su ser. La verdad del intelecto te hace contemplar Su ser, no tu ser ni tu no-ser.

37. "Allah era, y no había nada con El, y El es ahora como El era".


CAPITULO IV

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

38. No dejes a la intención de tus aspiraciones desviarse hacia otro que El, porque los propios deseos no pueden aventajar al Generoso.

39. No recurras a ningún otro mas que a El para aliviarte de una apremiante necesidad que El mismo ha traído sobre tí. Porque ¿cómo puede algún otro apartar lo que El ha impuesto? Y ¿cómo puede quien es incapaz de librarse a sí mismo de una necesidad apremiante liberar a otro de lo mismo?

40. Si tú no has mejorado tu opinión de El a causa de Su naturaleza, mejórala a causa de Su conducta hacia tí. Porque ¿te ha acostumbrado El a otra cosa sino a lo bueno? ¿Te ha otorgado El otra cosa que Sus favores?

41. ¡Qué sorprendente es aquel que huye de lo que es ineludible, y persigue lo que es evanescente! "Pues ciertamente no son los otros los que están ciegos, sino que son ciegos los corazones dentro de los pechos".

42. No viajes de criatura en criatura; de lo contrario, serás como un burro en el molino: gira alrededor, y su meta es idéntica a su punto de partida. Ve, por el contrario, desde las criaturas al Creador: "Y el término está en el Señor". Considera las siguientes palabras del profeta (que Allah le bendiga y le de paz): "Por lo tanto, cuando uno emigra por Allah y Su mensajero, entonces su emigración es hacia Allah y Su mensajero; y cuando uno emigra por algún interés mundano, o por casarse con una mujer, entonces su emigración es hacia aquello por lo que emigra". Entiende, por tanto, sus palabras (paz sea sobre él) y medita este tema, si puedes. ¡Y paz sea sobre tí!


CAPITULO V

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

43. No estés en compañía de nadie cuyo estado no te inspire y cuya conversación no te conduzca a Allah.

44. Puede que tú estés en un mal estado; el relacionarte entonces con uno que está en un estado peor, te hace ver virtudes en tí mismo.

45. Ningún acto nacido de un corazón en renuncia es pequeño, y ningún acto nacido de un corazón avaricioso es fructífero.

46. Las buenas acciones son el resultado de buenos estados. Los buenos estados nacen de las estaciones en que moran los que han alcanzado realización espiritual.

47. No abandones la invocación aunque no sientas la presencia de Allah. Porque tu olvido de la invocación a El es peor que el olvido en la invocación de El. Quizá El te conduzca desde una invocación con olvido a una con vigilancia, y desde una con vigilancia a una con presencia de Allah, y desde una con presencia de Allah hasta una en la que todo menos el Invocado está ausente. "Y esto no es difícil para Allah".


CAPITULO VI

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

48. Un signo de la muerte del corazón es la ausencia de tristeza por los actos de obediencia que has descuidado y el abandono del pesar por los errores que has cometido.

49. No dejes a las faltas alcanzar tales proporciones antes tus ojos que ello te impida tener una buena opinión de Allah, pues de hecho, quien conoce a su Señor considera su falta insignificante al lado de Su generosidad.

50. No hay falta pequeña cuando Su justicia se enfrenta contigo, y no hay falta grande cuando Su gracia te sale al paso.

51. Ningún acto es mas fructífero para el corazón que aquel del cual tú no estás enterado y que es considerado trivial por tí.

52. El hizo llegar sobre tí una inspiración solamente para que tú fuera a El.

53. El hizo llegar sobre tí una inspiración para sacarte de las garras de la multiplicidad y para liberarte de la esclavitud de las cosas creadas.

54. El hizo venir sobre tí una inspiración para sacarte de la prisión de tu existencia al espacio ilimitado de tu contemplación.

55. Las luces son las monturas de los corazones y de sus secretos mas profundos.

56. La luz es el ejército del corazón, así como la oscuridad es el ejército del yo. Así, cuando Allah desea venir en ayuda de Su siervo, le procura ejércitos de luces y le separa de los refuerzos de oscuridad y multiplicidad.

57. La penetración pertenece a la luz, el discernimiento al intelecto; ambas, progresión y regresión pertenecen al corazón.

58. No dejes que la obendiencia te alegre porque viene de tí; por el contrario, alégrate de ella porque viene de Allah a tí. "Di: en la gracia de Allah y en Su misericordia, en eso se deberían regocijar. Eso es mejor que lo que ellos atesoran".

59. El imnpide a los que están viajando hacia El dar testimonio de sus actos, y a los que están unidos a El contemplar sus estados. El hace esto por los viajeros, porque ellos no han realizado la sinceridad hacia Allah en esas obras; y El hace esto por los que están unidos a El, porque les aleja de la contemplación de esos estados mediante la contemplación de El.


CAPITULO VII

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

60. Si no fuera por las semillas de los deseos ambiciosos, las ramas de la deshonra no serían tan altivas.

61. Nada te guía como la ilusión.

62. En tu desesperación, eres un hombre libre; pero en tu ambición eres un esclavo.

63. Quienquiera que no es agradecido por las gracias, corre el riesgo de perderlas, y quienquiera que es agradecido las encadena con sus propias cuerdas.

64. Quienquiera que no se acerque a Allah como resultado de las caricias del amor, serán encadenado a El con las cadenas del infortunio.

65. Sé temeroso, no sea que la existencia de Su generosidad hacia tí y la permanencia de tu mal comportamiento hacia El te conduzca a la ruina peldaño a peldaño. "Nos les conduciremos a la ruina peldaño a peldaño, como no pueden imaginar".

66. Es ignorancia por parte del principiante actuar impropiamente, y entonces, habiendo sido su castigo retrasado, decir: "si hubiera esto sido una conducta impropia, El me habría retirado Su ayuda e impuesto el exilio". La ayuda podría haberle sido retirada sin que se haya enterado, simplemente impidiendo su aumento. Y pudiera ser que se te haya hecho permanecer a distancia sin tú saberlo, tan solo con que El te haya dejado hacer a tu gusto.

67. Si ves un siervo al que Allah ha hecho perseverar en la recitación de letanías y prolongado Su ayuda en ello, no desprecies lo que su Señor le ha dado, porque tú no detectes en él los signos de los gnósticos, ni el esplendor de los amantes de Allah. Porque si no hubiera existido una inspiración, no habría habido letanía.

68. Allah hace a algunos perseverar en el servicio a El, y elige a otros para amarle a El. "A todos favorecemos -tanto a unos como a otros- por la generosidad de su Señor, y la generosidad de su Señor no tiene límites".


CAPITULO VIII

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

69. Raro es que las inspiraciones divinas no lleguen repentinamente; y esto, a fin de proteger las del ser reclamadas por parte de los siervos, en virtud de la existencia de receptividad por su parte.

70. Deduce la existencia de ignorancia en cualquiera a quien veas responder a todo cuanto se le pregunta, o dar expresión a todo lo que contempla, o mencionar todo lo que sabe.

71. El hizo del mas allá morada para recompensar a Sus siervos creyentes, solamente porque este mundo no puede contener lo que El desea concederles, y porque El considera sus méritos demasiado altos para recompensarles en un mundo sin permanencia.

72. Cualquiera que ve venir el fruto de sus actos rápidamente, tiene prueba de la existencia de la aceptación.

73. Si quieres conocer tu relación con El, mira donde te ha hecho residir ahora.

74. Cuando El te da obedi8encia, haciendo que tú no te des acuenta por causa Suya, entonces sabe que El te ha rociado generosamente con Sus gracias tanto interior como exteriormente.


CAPITULO IX

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:
75. Lo mejor que tú puedes pedirle a El es lo que El te pide a tí.

76. Uno de los signos de engaño es la tristeza por la pérdida de la obediencia unida a la ausencia de resolución de revivirla.

77. El gnóstico no es aquel que, cuando hace una alusión simbólica, encuentra a Allah mas cerca de sí mismo que su alusión. Por el contrario, el gnóstico es el que no tiene alusión simbólica debido a su auto-extinción en Su ser y auto-absorción en Su contemplación.

78. La esperanza va mano a mano con los actos; de no ser así es un deseo.

79. Lo que los gnósticos piden a Allah es sinceridad en la servidumbre y en la ejecución de las demandas del Señorío.

80. El te ensancha de forma que no te mantengas en contracción, y te contrae de forma que no te mantengas en expansión, y El te aparta de ambas de forma que no pertenezcas a nada excepto a El.

81. Es mas terrible para los gnósticos ser expandido que ser contraído, pues solo unos pocos pueden mantenerse en la expansión dentro de los límites de la recta conducta.

82. A través de la existencia de la alegría, el yo se interesa por la expansión, pero no hay interés alguno para el yo en la contracción.

83. A veces El te da desposeyéndote, y a veces El te despoja dándote.

84. Cuando El abre tu entendimiento del despojamiento, el despojamiento se convierte en lo mismo que el don.

85. Exteriormente, las criaturas son una ilusión, pero interiormente son una advertencia. Así, el yo mira al exterior ilusorio, mientras el corazón mira al interior admonitorio.

86. Si quieres una gloria que no se desvanece, entonces no alabes una gloria que se desvanece.

87. El viaje real se lleva a cabo cuando la dimensión del mundo rueda lejos de tí, de forma que ves el Mas Allá mas cerca de tí que a tí mismo.

88. Un regalo procedente de un hombre es privación, y una privación procedente de Allah es generosidad.


CAPITULO X

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

89. Ni remotamente podría nuestro Señor recompensar con crédito al siervo que negocia con El en dinero.

90. Para tí es suficiente recompensa por tu obediencia el hecho de que El te haya considerado digno de obediencia.

91. Es suficiente recompensa para quienes hacen el bien que El haya inspirado obediencia a El en sus corazones, y haya traído sobre ellos la existencia de su recíproca confianza.

92. Cualquiera que Le adora por algo que espera de El, o con el fin de evitar la llegada del castigo, no se ha empapado con la real naturaleza de Sus atributos.

93. Cuando El te da, muestra Su bondad; cuando El te priva, te muestra Su poder. Y en todo ello, El está haciendo que Le conozcas a El Mismo, y viniendo a tí con Su amabilidad.

94. La privación te duele por tu falta de entendimiento de Allah en ella.

95. A veces El te abre la puerta de la obediencia, pero no la de la aceptación; o a veces El te condena a cometer una falta, y eso es una vez mas causa de llegar a El.

96. Una desobediencia que deja en herencia humillación y extrema necesidad es mejor que una obediencia que deja en herencia vanidad y orgullo.

97. Hay dos regalos de los que ningún ser puede ser apartado y que son inevitables para cada una de las criaturas: el regalo de la existencia y el regalo de la subsistencia.

98. El ha dispensado Su gracia sobre tí, primero dándote el ser y segundo procurándote el sustento ininterrumpidamente.

99. Tu pobreza te pertenece esencialmente, pues las circunstancias accidentales no anulan la esencial indigencia: las pruebas que sobrevienen en este mundo no son mas que advertencias de lo que tú ignoras de la pobreza.

100. El mejor de tus momentos es aquel en que contemplas la existencia de tu pobreza, y a través de ello llegas a la existencia de tu humildad.

101. Cuando El te aparte de Sus criaturas, que sepas que El quiere abrirte la puerta de la intimidad con El.

102. Cuando El desata tu lengua con una súplica, entonces que sepas que El quiere darte algo.

103. La imperiosa necesidad del gnóstico nunca se desvanece, ni encuentra reposo en otro que Allah.

104. El iluminó los fenómenos exteriores con las luces de Sus cosas creadas; El iluminó el fondo de los corazones con las luces increadas de Sus atributos. Por esta razón, las luces de los fenómenos exteriores se desvanecen, mientras que las luces de los corazones y de los secretos recónditos de los corazones no tienen ocaso. Por eso se dice: "Ciertamente, el sol del día se pone por la noche, pero el Sol de los corazones nunca se pone".


CAPITULO XI

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

105. Para suavizarte el padecimiento de la aflicción, El te ha enseñado que El es Quien hace que las pruebas vengan sobre tí. Pues Quien te enfrenta con Sus decretos del destino es el mismo que te ha acostumbrado a Su buena elección.

106. Cualquiera que suponga que Su gentileza está separada de Su decreto del destino, lo hace así por su cortedad de vista.

107. No es de temer que los caminos que conducen a Allah te confundan; por el contrario, es de temer que te domine la pasión.

108. Alabanzas a El, que ha escondido la realidad interior de la santidad en la manifestación de la cualidad de la naturaleza humana, y que ha aparecido en la sublimidad del Señorío en la manifestación de servidumbre.

109. No demandes insistentemente a tu Señor porque tu petición se haya visto retrasada; demándate mas bien a tí mismo insistentemente por el descuido en tu comportamiento.

110. Cuando El te hace sumiso a Su mandato exteriormente y te proporciona aceptación de Su poder interiormente, entonces El ha realzado la grandeza del favor que te ha concedido.

111. No todos los que están mas claramente entre los elegidos siguen adelante hasta perfeccionar su liberación.


CAPITULO XII

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

112. Solo el ignorante desprecia la recitación de la letanía. La inspiración

113. La llegada de sustento está en concordancia con la receptividad, mientras que la irradiación de luces está en concordancia con la pureza del ser íntimo.

114. Cuando el hombre que vive en el olvido se levanta por la mañana, reflexiona sobre lo que va a hacer, mientras que el hombre inteligente ve lo que Allah está haciendo con él.

115. Los devotos y los ascetas están separados de todas las cosas solo por su alejamiento de Allah en todas las cosas. Pues si ellos Le hubieran contemplado en todas las cosas, no habrían sido separados de todas las cosas.

116. El te ha ordenado en este mundo reflexionar acerca de Sus creaciones; pero en el mas allá El te revelará la perfección de Su esencia.

117. Cuando El supo que no renunciarías a El, te hizo contemplar lo que emana de El.

118. Porque Allah sabe de la existencia de cansancio por tu parte, ha variado para tí los actos de obediencia; y porque conoce la existencia de tu impulsividad, El los ha limitado a momentos específicos, de manera que tu interés esté en la ejecución de la oración ritual, no en la existencia de la oración ritual. Pues no todo el que reza lo hace mien.

119. La oración ritual es una purificación para los corazones y una apertura de la puerta de los dominios invisibles.

120. La oración ritual es el lugar de la conversación interior y una mina de actos recíprocos de pureza en los que los dominios de lo mas profundo del ser se expanden y los nacientes destellos de luz resplandecen. El supa de la existencia de debilidad en tí, por eso hizo pequeño el número de oracioraciones rituales; y supo de tu necesidad de Su gracia, por eso multiplicó sus resultados fructíferos.

121. Cuando buscas una recompensa por un acto, la existencia de sinceridad en ello se te pide a tí a cambio. En cuanto al insincero, el sentimiento de la certeza del castigo le es suficiente.

122. No busques recompensa por una acción cuyo autor no fuiste tú. Es suficiente recompensa por una acción que El la acepte.

123. Cuando El quiere mostrarte Su gracia, crea estados en tí y te los atribuye a tí.

124. Si El te hiciera volverte de nuevo a tí mismo, no tendrían fin las razones para censurarte; y El te manifestara Su beneficencia, no tendrían fin las razones para alabarte.


CAPITULO XIII

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

125. Aférrate a los atributos de Su señorío y comprende los atributos de tu servidumbre.

126. El te ha vedado el pedir para tí mismo lo que no te pertenece entre las cualidades de los seres creados; pues ¿habría El de permitirte reclamar Su atributo, El que es el Señor del Universo?

127. ¿Cómo pueden romperse para tí las leyes de la naturaleza de modo que se produzcan milagros, cuando tú, por tu parte, aún no has roto tus malos hábitos?

128. El punto de partida no es la existencia de la búsqueda. El punto de partida es únicamente que tú estés provisto de una conducta virtuosa.

129. Nada alega tanto en tu favor como la extrema necesidad, ni nada acelera tanto los dones como la humildad y la carencia.

130. Si quisieras unirte a El solo después de la extinción de tus vicios y la desaparición de tus pretensiones, nunca podrías estar unido a El. En cambio, cuando El quiere unirte a Sí Mismo, cubre tu atributo con Su atributo, y esconde tu cualidad con Su cualidad. Y de este modo El te une a Sí Mismo en virtud de lo que viene de El a tí, no de lo que va de tí a El.


CAPITULO XIV

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

131. Si no fuera por la bondad de Su velamiento, ningún acto sería digno de aceptación.

132. Tú estás mas necesitado de Su indulgencia cuando Le obedeces que cuando Le desobedeces.

133. El velo es de dos clases: velo de desobediencia y velo en ella. La gente común busca el velamiento de Allah en su desobediencia por el temor a bajar de categoría dentro del género humano. Los elegidos buscan el velamiento de Allah de la desobediencia por el temor a caer fuera de la vista del Rey.

134. Cualquiera que te honra, honr asolo la belleza de Su velo en tí. Por lo tanto la alabanza es para El, que te ha velado, no para el que te ha honrado y agradecido.

135. Ninguno es compañero tuyo excepto quien, a pesar de conocer tus defectos, es tu compañero, y ese es solo tu Generoso Señor. El mejor para tomar por compañero es Aquel que no te busca a causa de algo que vaya de tí a El.

136. Si brillara la luz de la certidumbre, tú verías el mas allá tan cerca que no podrías moverte hacia él, y verías que el eclipse de la extinción habría venido sobre las bellezas del mundo.
137. No hay existencia de ser alguno aparte de El que te vele de Allah, porque nada es aparte de El. Por el contrario, la ilusión de un ser aparte de El es lo que te vela de El.

138. De no haber sido por Su manifestación en los seres creados, la vista no los habría percibido. Si Sus cualidades hubieran sido manifestadas, Sus seres creados habrían desaparecido.

139. El manifiesta todas las cosas porque El es el Interior, y El esconde la existencia de todas las cosas porque El es el Exterior.

140. El te ha permitido reflejarte en lo que hay en los seres creados, pero no ha consentido que te detengas en las mismas criaturas. "Di: contempla lo que está en los cielos y en la tierra". De este modo, con Sus palabras "contempla lo que está en los cielos" El te abrió la puerta de la enseñanza. Pero El no dijo "contempla los cielos" para no dirigirte a la meras existencia de los cuerpos.

141. El universo es permanente a través de Su hacerlo permanente, y está aniquilado por la Unidad de Su esencia.


CAPITULO XV

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

142. La gente te alaba por lo que ellos suponen que hay en tí; pero tú debes reprochar a tu alma lo que tú conoces que hay en ella.

143. Cuando el creyente es alabado, se avergüenza ante Allah de haber sido elogiado por un atributo que él no ve en sí mismo.

144. No hay nadie mas ignorante que el que abandona la certidumbre que tiene, por una opinión que la gente tiene.

145. Cuando El deja prorrumpir abiertamente en alabanzas a tí, y tú no eres digno de ellas, alábale a El, por El sí es digno de ellas.

146. Cuando los ascéticos son alabados, se contraen, porque contemplan la alabanza como algo que viene del género humano; pero cuando los gnósticos son alabados, se expande, porque ellos contemplan la alabanza como algo que viene del Rey.

147. Si cuando te dan algo, el regalo te expande, y si cuando se te priva de algo, la privación te contrae, entonces considera esto como la prueba de tu inmadurez y la insinceridad de tu servidumbre.


CAPITULO XVI

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

148. Cuando cometes una falta, no dejes que esto sea razón para desesperar de alcanzar la rectitud ante tu Señor, porque eso podría ser el último decreto para tí.

149. Si quieres tener abierta la puerta de la esperanza, entonces considera lo que viene de El a tí; pero si quieres tener abierta la puerta de la tristeza, entonces considera lo que va de tí a El.

150. A veces El te hace aprender en la noche de la contracción lo que no has aprendido en el resplandor del día de la expansión. "Tú no sabes cual de ellas está mas cerca de tí en beneficio".

151. Los corazones y los mas íntimos centros del ser son los lugares donde nacen las luces.

152. Hay una luz depositada en los corazones que es alimentada por la Luz que viene de las tesorerías de los reinos invisibles.

153. Hay una luz con la cual El te desvela Sus seres creados, y hay una luz con la cual El te desvela Sus atributos.

154. A veces los corazones detienen las luces del mismo modo que las almas están veladas por las opacidades de la multiplicidad del mundo.

155. Por honrarles, El veló las luces de lo recóndito de los corazones con las opacidades de los fenómenos exteriores para que ellos no fueran maltratados cuando se expresan, ni fueran acusados de buscar renombre.


CAPITULO XVII

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

156. Alabanza a El, que no ha hecho ningún signo que conduzca a Sus santos que no sea un signo que conduce a El mismo, y que no ha unido a ellos a ninguno excepto al que Allah quiere unir a Sí mismo.

157. A veces El te revela el dominio invisible de Su reino, pero te vela del conocimiento de los secretos de los siervos.

158. Cualquiera que llega a conocer los secretos de los siervos sin modelarse a sí mismo en la misericordia divina, su conocimiento se le convierte en una tribulación y una causa para atraer el mal sobre sí mismo.

159. El interés del yo en la desobediencia está exteriormente claro, mientras que su interés en la obediencia está interiormente escondido. ¡Curar lo que está escondido es verdaderamente difícil!

160. A veces la ostentación te penetra de tal modo que nadie lo percibe.

161. Tu deseo de que la gente conozca tus peculiares cualidades es una prueba de la insinceridad de tu servidumbre.

162. Haz desaparecer la mirada de la gente común sobre tí, contentándote con la mirada de Allah sobre tí. Apártate de su proximidad, contemplando Su proximidad a tí.

163. Quien conoce a Allah le contempla en todas las cosas. Quien está extinguido en El está ausente de todo. Quien Le ama, Le prefiere a ninguna otra cosa.

164. Solo Su extrema proximidad a tí es lo que oculta a Allah de tí.

165. Solo a causa de la intensidad de Su manifestación está El velado, y solo a causa de la sublimidad de Su luz está El escondido a la vista.



CAPITULO XVIII

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

166. No dejes que tu petición sea causa de Su don, porque entonces tu entendimiento de El podría disminuir. Deja que tu petición sea para mostrar la servidumbre y el cumplimiento de los derechos del Señorío.

167. ¿Cómo puede tu subsiguiente petición ser la causa de Su don previo?

168. Lejos está del decreto del Eterno el estar subordinado a causas contingentes.

169. Su cuidado providencial de tí no es debido a nada que venga de tí. ¿Dónde estabas tú cuando El te salió al paso con Su providencia, o se te acercó, cara a cara, con Su cuidado? Ni la sinceridad de los actos, ni la existencia de los estados tiene ningún ser en Su eternidad. En cambio, solo pura dádiva y sublime regalo hay allí.

170. El sabía que Sus siervos preverían la aparición del secreto de la Providencia en ellos mismos, por eso dijo: "El elige a quien Le place por Su misericordia". Y El sabía que, si les hubiera dejado en esto, habrían abandonado todo esfuerzo por confiar en el Eterno, por eso dijo: "Ciertamente la misericordia de Allah está próxima a los hacedores del bien".

171. Todas las cosas dependen de la Voluntad divina, pero Esta no depende de nada en absoluto.




CAPITULO XIX

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

172. A veces el buen comportamiento conduce a algunos a abandonar la petición, a causa de la confianza en Su providencia o porque el interés de la invocación de El obstaculiza la petición a El.

173. Solo puede recordar aquel para quien el olvido es posible; y solo puede ser advertido aquel para quien la inatención es posible.
174. Los días de fiesta de los principiantes son cuando llegan los estados de necesidad.

175. Algunas veces encontrarás mas beneficio en los estados de necesidad que en el ayuno o en la oración ritual.

176. Los estados de necesidad son alfombras cargadas de regalos.

177. Si quieres que vengan regalos sobre tí, entonces perfecciona la pobreza espiritual que tienes. "Las limosnas son solo para los pobres".

178. Comprende tus atributos y El te ayudará con Sus atributos; comprende tu humildad y El te ayudará con Su sublimidad; comprende tu impotencia y El te ayudará con Su poder; comprende tu debilidad y El te ayudará con Su fuerza y energía.


CAPITULO XX

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

179. A veces un milagro es otorgado a alguno cuya rectitud no es perfecta.

180. Un signo de que es Allah Quien te ha puesto en un cierto estado es que El te mantiene en él hasta que sus frutos maduran.

181. El que se mantiene firme en el punto de vista de su propio comportamiento virtuoso seá acallado por su mal comportamiento hacia Allah, pero el que se mantiene firme en el punto de vista del comportamiento virtuoso de Allah con él, no será acallado cuando se comporte mal.

182. Las luces de los sabios preceden a sus palabras, de modo que dondequiera que la iluminación ocurre, la expresión llega también.

183. Toda expresión verbal que sale al exterior lo hace con la vestimenta del corazón del que ha surgido.

184. La expresión de cualquiera a quien se le ha dado permiso para hablar será entendida por sus oyentes, y su alegoría será clara para ellos.

185. A veces las luces de las realidades interiores aparecen eclipsadas, cuando no se te ha dado permiso para darles expresión.

186. Su expresión es o bien por el desbordamiento del éxtasis o por el propósito de guiar a un discípulo. El primer caso es el de los que progresan; el otro caso es el de quienes poseen una función y tienen realización.

187. Una expresión es alimento para los oyentes necesitados, y tu interés en ella es solo lo que tú puedes asimilar de ella.

188. A veces el que aspira a una estación se expresa acerca de ella, y a veces quien está en ella se expresa acerca de ella. Esto es motivo de confusión, salvo para quien tiene perspicacia.

189. Quien está progresando no debería dar expresión a sus inspiraciones; porque de hecho esto disminuye la actividad en su corazón y le priva de sinceridad con su Señor.

190. No tiendas tu mano para tomar nada de las criaturas hasta que veas que el Dador entre ellas es tu Señor. Si este es tu caso, entonces toma lo que el conocimiento dice que es apropiado para tí.

191. A veces el gnóstico se avergüenza de proponer su apremiante necesidad a su Señor, estando conforme con Su voluntad. Entonces, ¿cómo no habría de avergonzarse de someter su apremiante necesidad a una criatura Suya?


CAPITULO XXI

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

192. Cuando dos materias parezcan confundirte, mira cual es mas pesada para el yo, y síguela. Pues realmente, nada le pesa tanto al yo como lo que es verdad.

193. Un signo de complacencia con la pasión es el apresuramiento en las buenas acciones voluntarias y la pereza en el cumplimiento de las acciones obligatorias.

194. El estableció tiempos específicos para los actos de obediencia de modo que la obediencia no te desvíe de ella; y El hizo cada intervalo de tiempo amplio para que tú tengas interés en hacer la elección.

195. El sabía de la irresolución de Sus siervos en el trato con El, por eso hizo la obediencia a El obligatoria para ellos. Y así, El les condujo a la obediencia con las cadenas de la obligación. Tu Señor se asombra de que la gente sea conducida al paraíso con cadenas.

196. El hizo el servicio a El obligatorio para tí, que es lo mismo que decir que El hizo la entrada en Su paraíso obligatoria para tí.

197. Quienquiera que encuentre asombroso que Allah le salvara a sí mismo de su pasión o le sacara a sí mismo de su olvido, ha considerado débil el poder divino. "Y Allah tiene poder sobre todas las cosas".

198. A veces la oscuridad viene sobre tí para que El te haga consciente del valor de Sus bendiciones sobre tí.

199. El que no conoce el valor de las gracias cuando están presentes, conoce su valor cuando están ausentes.

200. Las inspiraciones de gracia no te deberían deslumbrar tanto que te apartaran del complimiento de tus obligaciones de gratitud, porque eso te humillaría realmente en rango.

201. La enfermedad incurable resulta cuando la dulzura de la pasión toma posesión del corazón.

202. Solo un intranquilizante temor o un inquieto deseo pueden expulsar a la pasión del corazón.

203. Del mismo modo que El no ama el acto poseído de asociacionismo, de modo similar El no ama el corazón poseído de asociacionismo. Así, el acto poseído de asociacionismo El no lo acepta, y el corazón poseído de asociacionismo, El no lo conduce cerca de El.


CAPITULO XXII

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

204. Hay luces a las que se permite llegar, y luces a las que se permite entrar.

205. A veces las luces descienden sobre tí y encuentran el corazón repleto de formas de seres creados; por tanto estas se vuelven al lugar desde el cual descendieron.

206. Vacía tu corazón de "las demás cosas" y lo llenarás de intuiciones gnósticas y de secretos.

207. No consideres lento Su darte, sino mas bien considera lento tu acercamiento.

208. Es posible cumplir algunas obligaciones, pero es imposible cumplir las obligaciones de cada momento, oporque no hay ni un momento en que Allah no te exija una nueva obligación o una cuestión definida. Por tanto, ¿cómo puedes cumplir la obligación de otro, cuando no has cumplido la de Allah

209. La parte de tu vida que ha pasado es irremplazable, y lo que ha llegado es inapreciable.

210. Nunca has amado algo sin convertirte en su esclavo, pero El no quiere que seas esclavo de ningún otro.

211. Tu obediencia no le beneficia a El, ni tu desobediencia Le perjudica. Es únicamente por tu propio bien por lo que El mandó la una y prohibió la otra.

212. Su Sublimidad no se incrementa cuando alguien se acerca a El, y Su Sublimidad no disminuye cuando alguien se aparta de El.


CAPITULO XXIII

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

213. Tu unión con Allah es unión a través del conocimiento de El. Por otra parte, Allah está lejos de estar unido a ninguna cosa, in cosa alguna está unida a El.

214. Tu proximidad a El consiste en que tú contemplas Su proximidad. Por otro lado, ¿qué comparación hay entre tú y la existencia de Su proximidad?

215. Las realidades interiores llegan sintéticamente en el estado de iluminación, mientras que su explicación viene después de la retención. "Por tanto, cuando Nos lo recitamos, sigue su recitación. De nuevo en Nos se queda su explicación".

216. Cuando las inspiraciones divinas vienen sobre tí, demuelen tus hábitos. "Ciertamente los reyes, cuando entran en una ciudad, la arruinan".

217. La inspiración viene de la Presencia del Omnipotente. Como resltado, nada se le opone sin ser destrozado en pedazos. "Pero Nos proclamamos la verdad contra la falsedad, y prevalece contra ella, y así la falsedad se desvanece".

218. Cómo puede Allah estar velado por algo, cuando El está aparente y tiene ser actual en eso con lo que El está velado?

219. No pierdas la esperanza en la aceptación de un acto tuyo en el que no encuentres conciencia de la divina Presencia. A veces El acepta un acto del cual tú no has percibido el fruto en ese momento.

220. No afirmes la validez de una inspiración cuyos frutos no conoces. El objeto de las nubes no es dar lluvia; su único fin es hacer aparecer el fruto.

221. Después de que las luces de las inspiraciones han brillado y sus secretos han sido depositados, no pretendas su permanencia, porque tienes en Allah a Uno que te capacita para prescindir de todo, pero nada te capacita para prescindir de Allah.

222. La prueba de que tú no Le has encontrado es que te esfuerzas por la permanencia de lo que es otro que El; y la prueba de que no estás unido a El es que te sientes disgustado por la pérdida de lo que es diferente de El.


CAPITULO XXIV

Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

223. Aunque variada en sus manifestaciones, la felicidad tiene como único fin la contemplación y el acercamiento a El; y aunque variado en Sus manifestaciones, el sufrimiento es debido únicamente a la existencia de Su velamiento. Por lo tanto, la existencia del velo es la causa del sufrimiento, y la perfección de la felicidad es a través de la visión del semblante de Allah, el Generoso.

224. Lo que los corazones encuentran de preocupación y tristeza en el camino es debido a lo que les impide tener visión interior.

225. Parte de la consumación de la gracia otorgada a tí consiste en Su proveerte con lo que es suficiente y retener lo que te haría exceder los límites.

226. Para que tu tristeza por algo sea pequeña, deja que tu alegría por algo sea pequeña.

227. Si tú no quieres ser destituido, entonces no te encargues de un puesto que no será siempre tuyo.

228. Si los comienzos te vuelven anhelante, los términos te harán abstinente: si su exterior te invita, su interior te retendrá.

229. El hizo del mundo únicamente el lugar de la multiplicidad y la mina de las impurezas con el fin de incitar en tí el desprendimiento de este.

230. El supo que tú no aceptarías un simple consejo, por eso El te hizo probar el sabor del mundo hasta un punto en que la separación de este fuera fácil para tí.

231. El conocimiento beneficioso es aquel cuyo rayo de luz se expande en la mente y descorre el velo que cubre el corazón.

232. El mejor conomiento es el que va acompañado del temor.

233. Si el temor está unido al conocimiento, entonces es para tí; si no, entonces es contra tí.

234. Cuando te apena que la gente no venga a tí, o que lo hagan con reproches, entonces vuélvete al conocimiento de Allah en tí. Pero si el conocimiento de El en tí no te satisface, entonces tu aflicción por no estar satisfecho con ese conocimiento es preferible a tu aflicción por la pena que viene de la gente.

235. El hizo llegar la aflicción a las manos de la gente solamente para que tú no descanses en ellos. El quiso apartarte de todo para que nada te distraiga de El.

236. Si sabes que el diablo no te olvida, entonces no olvides, por tu parte, a El, que sabes que tiene tu flequillo en Su mano.

237. El hizo del diablo tu enemigo, de forma que a través de este, El pueda conducirte hacia Sí Mismo, y El agitó tu alma contra tí, de modo que tu avance hacia El fuese permanente.


CAPITULO XXV

Y este -con quien Allah esté complacido- dijo:

238. Quien se atribuye a sí mismo la humildad es realmente orgulloso, pues la humildad se presenta solo en un estado sublime. Por tanto, cuando te atribuyes a tí mismo la humildad, entonces estás siendo orgulloso.

239. El hombre humilde no es el que, en su humildad, ve que está por encima de lo que hace; por el contrario, el hombre humilde es el que, en su humildad, ve que él está por debajo de lo que hace.

240. La real humildad es la que nace de la contemplación de Su Sublimidad y la iluminación de Sus Atributos.

241. Solamente la contemplación de Su Atributo puede desalojar de tí tu atributo.

242. El creyente es aquel que está lejos de engrandecerse a sí mismo por la alabanza a Allah, y aquel que está lejos de recordar su buena fortuna por el cumplimiento de los derechos de Allah.

243. El amante no es el que espera una recompensa de su amado o persigue algún objetivo. Veraderamente el amante es quien se entrega generosamente a tí; el amante no es aquel en quien túte entregas generosamente.

244. Si no fuera por los espacios del alma, el progreso de los adeptos no podría realizarse: no hay distancia entre tú y El para ser atravesada por tu viaje, ni hay partícula alguna entre tú y El que haya de ser borrada por tu unión con El.

245. El te pone en un mundo intermedio entre Su reino y Su dominio, para mostrarte la majestad de tu rango entre los seres creados y que tú eres una joya en donde las perlas de Sus creaciones están escondidas.

246. El cosmos te envuelve con respecto a tu naturaleza corpórea, pero no con respecto a la inmutabilidad de tu naturaleza espiritual. Mientras que los dominios de los mundos invisibles no le han sido revelados, el ser en el cosmos está aprisionado en lo que le circunda y confinado en el templo de su naturaleza.

247. Mientras no hayas contemplado al Creador, tú perteneces a los seres creados; pero cuando Le has contemplado, los seres creados te pertenecen.

248. La permanencia de la santidad no necesita que el atributo de la naturaleza humana sea no existente. La santidad es análoga a la iluminación del sol durante el día: aparece en el horizonte pero no es parte de él. A veces los soles de Sus Atributos brillan en la noche de tu existencia, y a veces El aparta esto de tí y te devuelve a tu existencia. Por tanto el día para tí no proviene de tí, sino que desciende sobre tí.

249. Por la existencia de Sus cosas creadas, El señala la existencia de Sus Nombres, y por la existencia de Sus Cualidades señala El la realidad de Su Esencia, ya que es imposible que una cualidad sea autosubsistente. El revela la perfección de Su Esencia a los poseedores de atracción; entonces les conduce de vuelta a la dependencia de Sus Nombres; y entonces les conduce de vuelta a la contemplación de Sus cosas creadas. Lo contrario es el caso de los que progresan: el fin para los que progresan es el principio para los ______________ (?), y el principio de los que progresan es el fin para los _______________ (?) . Pero esto no debe tomarse al pie de la letra, ya que ambos pueden encontrarse en el sendero, uno en su descenso y otro en su ascenso.

250. Es únicamente en el mundo invisible del dominio donde se conoce el valor de las luces de los corazones y de los secretos íntimos del ser, del mismo modo que las luces del cielo no se manifiestan excepto en el mundo visible del reino.

251. Para los que hacen el bien, encontrar en este mundo los frutos de actos de obediencia es feliz señal de su recompensa en el mas allá.

252. ¿Cómo puedes buscar recompensa por un acto que El te ha otorgado en caridad? ¿Cómo puedes buscar recompensa por la sinceridad que El te ha dado como regalo?

253. Las luces de alguna gentes preceden a sus invocaciones; mientras que las invocaciones de algunos preceden a sus luces. Existe el invocador que invoca para que su corazón se ilumine; y existe el invocador cuyo corazón ha sido iluminado, y por eso invoca.

254. El aspecto exterior de una invocación no debería existir mas que por el aspecto interior de contemplación y meditación .

255. El te hizo ser testigo antes te pedirte dar testimonio. Así, las cualidades exteriores hablan de Su Divinidad, mientras el corazón y la conciencia íntima han comprendido Su Unidad.

256. El te ennobleción con tres regalos carismáticos: te hizo un invocador de El, y si no hubiera sido por Su gracia, tú no habrías merecido el fluir de la invocación Suya en tí; El te hizo recordado por El desde queconfirmó Su relación contigo; y El te hizo recordado por aquellos que están con El, perfeccionando con ello Su gracia sobre tí.

257. Muchas veces una vida es larga en años pero escasa en frutos, y muchas veces una vida es corta en años pero rica en frutos.

258. Quien ha sido bendecido en vida consigue, en poco tiempo, tales dones de Allah que no hay expresión o alegoría que puedan describirlo.

259. Sería decepcionante -realmente decepcionante- si, encontrándote libre de distracciones no te dirigieras hacia El, o si tuvieras pocos obstáculos y sin embargo no caminaras hacia El.

260. Meditación es el viaje del corazón en los dominios de la multiplicidad.

261. La meditación es la lámpara del corazón; por eso cuando se va, el corazón no tiene iluminación.

262. La meditación es de dos clases: la meditación de ciencia y fe y la meditación de contemplación y visión. La primera es para los adeptos del pensamiento reflexivo, la segunda para los adeptos de la contemplación y la visión intelectual.




EL PRIMER DISCURSO


Entre las cosas que este -que Allah esté complacido con él- escribió a algunos de sus amigos, dijo lo siguiente:

Por lo tanto, los comienzos son los lugares donde los finales están revelados, de modo que quien empieza con Allah, termina con El. El es el Unico a Quien amas y te entregas en cualquier cosa en que te ocupes, y El es el Unico que prefieres a cualqiuer situación de la que te apartes. 

Quienquiera que está seguro de que Allah le busca, es sincero en su búsqueda de El. Quien sabe que todos los asuntos están en las manos de Allah es _______________ (?) por medio de su confianza en El. De hecho, es inevitable que los pilares de la casa de la existencia en este mundo sean destruidos y que sus cosas valiosas sean arrancadas. Pues el hombre inteligente se regocija mas en lo permanente que en lo evanescente. Su luz brilla, buenas noticias llegan a él. Así, quien se aparta de este mundo, no repara en él, lo rehuye por completo. Por consiguiente no lo considera su patria, ni lo convierte en su hogar, sino que, por el contrario, mientras está en él dirige su fervor hyacia Allah y busca Su ayuda para llegar a El. Su determinación -un caballo de montura- está intranquila y siempre en marcha hasta que llega a arrodillarse en la presencia del Sagrado en la alfombra de la intimidad, el lugar del descubrimiento recíproco, confrontación, compañerismo, discusión, contemplación e inspección.

La Presencia es el nido de los corazones de los iniciados: en ella se refugian y en ella moran. Entonces, cuando descienden al cielo de las obligaciones y a la tierra de la variada fortuna, lo hacen con autoridad, estabilidad y profundidad de certidumbre. Pues no han descendido a las obligaciones a través de una conducta impropia, o del olvido, ni a la fortuna a través de la pasión y el placer, sino que, por el contrario, han entrado a ellas por Allah y para Allah y desde Allah y hacia Allah.

"Y di: Señor, hazme entrar por una entrada verdadera, y hazme salir por una salida verdadera", de modo que yo me someta y me conforme a Tí cuando me hagas salir. Dame una autoridad procedente de Tí, un aliado que me ayude o que ayude a los demás a través de mí, pero no uno que vaya contra Tí: uno que me ayude contra la autoconsideración y me extinga del reino de mis sentidos.




EL SEGUNDO DISCURSO


Entre las cosas que este -con quien Allah esté complacido- escribió a algunos de sus amigos, dijo:

Si el ojo del corazón ve que Allah es Uno en Sus bendiciones, la ley requiere sin embargo que sean dadas gracias a Sus criaturas.

En verdad, acerca de las bendiciones, la gente pertenece a tres clases. La primera es la de la persona olvidadiza; inmersa en su olvido, fuerte en el dominio de sus sentidos, empañadasuvisión interior. Este ve la generosidad como procedente del Señor del universo, ya sea sin convicción, en cuyo caso su asociacionismo es evidente, ya sea sin dependencia, en cuyo caso su asociacionismo está escondido.

La segunda es la del poseedor de una realidad espiritual que, por la contemplación del Rey verdadero, está ausente del género humano y que, por la contemplación de la Causa de todos los efectos, está extinguido de los efectos. Este es un siervo traído cara a cara con la Realidad, cuyo esplendor es visible en él. Viajero en el camino, ha dominado su extensión, excepto que está ahogado en las luces y no percibe las cosas creadas. Su embriaguez prevalece sobre su sobriedad, su unión sobre su separación, su extinción sobre su permanencia, y su ausencia sobre su presencia.

La tercera es la de un siervo que es mas perfecto que el segundo: este bebe, y crece en sobriedad; está ausente, y crece en presencia; su unión no le vela de su separación, ni su separación le vela de su unión; su extinción no le aparta de su permanencia, ni su permanencia le aparta de su extinción. Actúa justamente hjacia todos y da a cada uno lo suyo.

Abu Bakr as-Siddiq dijo a A'isha cuando la inocencia de esta fue revelada a través de la lengua del profeta: "Oh A'isha, sé agradecida al mensajero de Allah". Entonces ella dijo: "Por Allah, solo estaré agradecida a Allah". Abu Bakr le había señalado la mas perfecta estación, la estación de permanencia que requiere el reconocimiento de las cosas craedas. Allah dice: "Da gracias a Mí y a tus padres". Y el profeta dijo: "El que no agradece a los hombres, no agradece a Allah". En este tiempo, ella estaba extinguida de sus sentidos externos, ausente de las cosas creadas, de modo que contemplaba al Uno, al Omnipotente.




EL TERCER DISCURSO


Este -que Allah esté complacido con él- dijo:

Cuando fue preguntado con respecto a las palabras del profeta, "El descanso de mis ojos ha sido puesto en la oración", si esto era en particular con el profeta o si los demás también tenían participación en ello, él respondió:

En verdad, el descanso de los ojos a través de la contemplación es conmensurada con el conocimiento del Objeto de la contemplación. El conocimiento del mensajero no es como el conocimiento de otro cualquiera; en consecuencia, el descanso de los ojos de otro no es como el suyo.

Hemos dicho que el deleite de sus ojos en su oración ritual era a través de su contemplación de la majestad del Objeto de contemplación, solo porque él mismo lo señaló claramente con sus palabras "en la oración ritual", ya que sus ojos no se descansaban por medio de ninguna otra cosa que su Señor. ¿Cómo podría ser de otra manera? Pues él muestra su estación, y manda a los otros a realizarla, con sus palabras "Adora a Allah como si le estuvieras viendo", ya que le habría sido imposible verle y al mismo tiempo dar testimonio de otro distinto de El junto a El.

Supón que alguno dijera "el refresco de mis ojos puede ser por medio de la oración ritual porque es una gracia de Allah y emerge de la bendición misma de Allah". Así, ¿cómo podría ser que uno pudiera no elevarse por medio de ella, o cómo no habrían de descansar sus ojos por medio de ella?

Porque Allah dice: "Di: en la gracia de Allah y en Su misericordia, en eso se deberían regocijar".

Si esto fuera dicho, entonces debes saber que el significado de este verso, para aquellos que meditan en el secreto de la declaración hay que encontrarlo en la frase clave, pues El dice "en eso se deberían regocijar", no "en eso te deberías regocijar, oh Muhammad". En otras palabras, "diles: déjales regocijarse por sus actos generosos y por su bondadn, pero deja que tu regocijo sea con Aquel que es bondadoso". En otro verso dice El exactamente: "Dí ¡Allah! y déjales platicando su vano discurso".



EL CUARTO DISCURSO


Entre las cosas que este -que Allah esté complacido con él- escribió a algunos de sus amigos, dijo:

Con respecto a la llegada de las bendiciones, la gente es de tres categorías. A la primera pertenece el que se regocija por las bendiciones, no con respecto a su Otorgador u Originador, sino con respecto a su placer en ellas. Este hombre pertenece a los olvidadizos, y las palabras de Allah contienen la verdad para él: "Hasta que, cuando ellos se regocijaban en lo que les había sido dado, Nos les trabamos repentinamente".

A la segunda categoría pertenece quien se regocija por las bendiciones por cuanto las ve como bendiciones procedentes de El, que las envía, o como gracia Suya que ha traído sobre él. Allah se dirige a él con las siguientes palabras: "Di: en la gracia de Allah y en Su misericordia, en eso se deberían regocijar. Eso es mejor que lo que ellos atesoran".

A la tercera categoría pertenece el que se regocija en Allah. Ni el placer exterior de las bendiciones ni sus dones interiores le distraen. Por el contrario, su visión de Allah, su concentración en El, le apartan de lo que es distinto de El, de manera que solo contempla a Allah. Allah se dirige a él con Sus palabras: "Di: ¡Allah! y déjales platicando su vano discurso". Allah reveló a David: "Oh David, di al amante de la verdad; deja que se regocijen en Mí, deja que encuentren alegría en Mi invocación".

Allah haga tu alegría y la nuestra en El y en la satisfacción que viene de El, Allah nos ponga entre aquellos que Le entienden; no nos ponga entre los olvidadizos, y que El nos acompañe en el sendero del temor de Allah con Su gracia y generosidad.




DISCURSOS ÍNTIMOS


Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:

1. Oh Allah, soy pobre en mi riqueza; ¿cómo podría entonces no ser pobre en mi pobreza?

2. Oh Allah, soy ignorante en mi conocimiento; ¿cómo no habría pues de ser absolutamente ignorante en mi ignorancia?

3. Oh Allah, la diversidad de Tus planes y la rapidez de Tus decretos predestinados previenen a Tus siervos, los gnósticos, de contar con los dones o desesperar de Tí durante las pruebas.

4. Oh Allah, de mí proviene lo que está de acuerdo con mi mezquindad, y de Tí proviene lo que está de acuerdo con Tu generosidad.

5. Oh Allah, te has atribuido a Tí la gentileza y la bondad hacia mí antes de la existencia de mi debilidad, así pues, ¿habrías de retirarlas de mí después de la existencia de mi debilidad?

6. Oh Allah, si las virtudes nacen de mí, es a cañusa de Tu gracia; es Tu derecho a bendecirme. Y si los vicios nacen de mí, es por causa de Tu justicia: es Tu derecho a probarme.

7. Oh Allah, ¿cómo puedes abandonarme a mí mismo, si Tú eres responsable de mí? Y ¿cómo podría yo ser perjudicado, siendo Tú mi aliado? ¿Cómo podría yo estar decepcionado de Tí, que siempre me das la bienvenida? Heme aquí tratando de conseguir acceso a Tí por medio de mi necesidad de Tí. ¿Cómo podría tratar de conseguir el acceso a Tí por medio de lo que posiblemente no llega a alcanzarte? ¿Cómo puedo lamentarme ante Tí de mi estado, cuando no está oculto para Tí? ¿Cómo puedo yo expresarme a Tí en mi discurso, cuando este viene de Tí y va hacia Tí? ¿Cómo pueden frustrarse mis anhelos, cuando ya han sido escuchados? ¿Cómo pueden mis estados no ser buenos, cuando están basados en Tí y van a Tí?

8. Oh Allah, que benévolo eres conmigo a pesar de mi gran ignorancia, y que misericordioso eres conmigo a pesar de mis malas acciones.

9. Oh Allah, qué cerca estás de mí, y qué lejos estoy yo de Tí.

10. Oh Allah, qué bondadoso eres conmigo. Entonces, ¿qué es lo que me vela de Tí?
11. Oh Allah, desde la diversidad de las cosas creadas y de los cambios de estado, yo se que es Tu deseo darte a conocer por mí en todas las cosas para que no te ignore en ninguna cosa.

12. Oh Allah, cuando mi miseria me vuelve mudo, Tu generosidad me hace elocuente, y cuando mis atributos me hacen desesperar, Tu gracia me da esperanza.

13. Oh Allah, si las virtudes de algunos son vicios, ¿cómo pueden sus vicios no ser vicios? Y si las realidades interiores de algunos son pretensiones, ¿cómo pueden sus pretensiones no ser pretensiones?

14. Oh Allah, Tu decisión penetrante y Tu voluntad conquistadora no han dejado palabra por articular ni ningún estado para el que tiene estado.

15. Oh Allah, cuán a menudo ha destruido Tu justicia la dependencia que yo he construido sobre la obediencia, o el estado que yo he erigido. Con todo, fue Tu gracia la que me liberó de ellos.

16. Oh Allah, Tú sabes que ni siquiera la obediencia ha permanecido como una acción decidida por mi parte, he permanecido como un amor y una firme aspiración.

17. Oh Allah, ¿cómo puedo yo decidir, cuando Tú eres el Omnipotente, o cómo puedo yo no decidir, cuando Tú eres El que Ordena?

18. Oh Allah, mi oscilación entre las cosas creadas inevitablemente hace distante el Santuario, por tanto úneme a Tí por medio de un servicio que me conduzca a Tí.

19. Oh Allah, ¿cómo puede uno argüir deductivamente de Tí por medio de lo que depende de Tí para su existencia? ¿Acaso alguna cosa distinta de Tí manifiesta lo que Tú no has manifestado, de forma que sea Tu manifestador? ¿Cuándo te has vuelto tan ausente que necesites una prueba que dé evidencia de Tí? ¿Cuándo te has vuelto tan distante que las mismas cosas creadas nos guíen a Tí?

20. Oh Allah, ciego es el ojo que no Te ve mirando por encima de él, y vano es el aplauso del siervo que no ha sido hecho partícipe de Tu amor.

21. Oh Allah, Tú me has ordenado regresar a las cosas creadas, por tanto hazme volver a ellas con la irradiación de las luces y la guía de la visión interior, de modo que pueda yo volverme de ellas a Tí exactamente como llegué a Tí desde ellas, con mi ser íntimo protegido de mirarlas y mi fervor elevado por encima de la dependencia de ellas. Pues verdaderamente Tú tienes poder sobre todas las cosas.


Y este -que Allah esté complacido con él- dijo:


22. Oh Allah, aquí está mi pequeñez manifiesta ante Tí, y aquí está mi estado, transparente para Tí. Lo que busco de Tí es la unión Contigo. Yo procedo de Tí en mi argumentación acerca de Tí. Por tanto guíame a Tí con Tu luz, elévame hasta Tí a través de la sinceridad de la servidumbre.

23. Oh Allah, hazme conocer por medio de Tu atesorado conocimiento, y protégeme por medio del misterio de Tu bien custodiado Nombre.

24. Oh Allah, hazme comprender las realidades interiores de aquellos que han sido llevados a Tu proximidad, y hazme viajar por el sendero de la gente de la atracción.

25. Oh Allah, a través de Tu dirección hazme prescindir de la auto-dirección, y a través de Tu elección por mí, hazme prescindir de mi elección, y hazme permanecer en el mismo centro de mi extrema necesidad.

26. Oh Allah, sácame de mi auto-envilecimiento y purifícame de la duda y del asociacionismo antes de que descienda a la tumba. Yo busco Tu ayuda, por tanto ayúdame; en Tí confío, por tanto no me confíes a ningún otro; a Tí te suplico, así pues no me decepciones; deseo Tu benevolencia, no me rechaces; es a Tí a Quien pertenezco, así pues no me destierres; y es a Tu puerta donde me encuentro, así pues no me abandones.

27. Oh Allah, Tu contentamiento es demasiado sagrado para que haya en Tí una razón para el mismo; así pues, ¿cómo puede haber una razón para este en mí? Por Tu esencia, eres independiente de ningún beneficio procedente de Tí, por tanto, ¿por qué no habría de ser independiente para mí?

28. Oh Allah, el destino y el decreto del hado me han vencido, y el deseo, con sus ataduras pasionales, me ha hecho prisionero. Sé mi Aliado para que puedas ayudarme, a mí y a otros a través de mí. Enriquéceme con Tu bondad de modo que, contento Contigo, pueda hacer sin pedir. Tú eres Quien hace brillar las luces en los corazones de Tus santos, de modo que ellos Te conocen y afirman Tu Unidad. Tú eres Quien hace desaparecer las demás cosas de los corazones de Tus amantes, de modo que ellos no aman a ningún otro más que a Tí, ni toman refugio en ningún otro excepto en Tí. Tú eres Quien les ampara cuando el mundo les hace desamparados. Tú eres Quien les guía hasta que las pistas se les aclaran. El que Te ha perdido, ¿qué ha encontrado? El que Te ha encontrado, ¿qué ha perdido? Cualquiera que tome a algún otro distinto de Tí como sustituto es defraudado, y cualquiera que quiera desviarse de Tí está perdido.

29. Oh Allah, ¿cómo puede ponerse esperanza en lo que es distinto a Tí, pues Tú no has hecho cesar Tu benevolencia? ¿Y cómo podría pedírsele a otro que a Tí, pues Tú no has cambiado las normas para conceder bendiciones? Oh, Quien hace a Sus queridos amigos probar la dulzura de la intimidad con El, de modo que ellos permanecen ante El con alabanzas, Oh Quien viste a Sus santos con las vestiduras del temor reverencial hacia El, de modo que ellos permanecen glorificándole; Tú eres el Invocador anterior a los invocadores, Tú eres el Origen de la benevolencia antes de que los siervos se vuelvan a Tí, Tú eres el Generoso en dádivas anterior a la súplica de los buscadores, y Tú eres el Dador que, con respecto a lo que Tú nos has dado, nos pides un préstamo.

30. Oh Allah, solicítame con Tu gracia de forma que pueda alcanzarte, y atráeme con Tus bendiciones de forma que pueda aproximarme a Tí.

31. Oh Allah, mi esperanza no está incomunicada de Tí ni siquiera cuando Te desobedezco, del mismo modo que mi temor no me abandona ni siquiera cuando Te desobedezco.

32. Oh Allah, el mundo me ha empujado hacia Tí, y mi conocimiento de Tu generosidad me ha hecho mantenerme junto a Tí.

33. Oh Allah, ¿cómo podría yo ser defraudado mientras Tú seas mi esperanza, o cómo podría ser traicionado mientras confíe en Tí?

34. Oh Allah, ¿cómo puedo considerarme exaltado, cuando Tú me has puesto en la pequeñez, o por qué habría de considerarme a mí mismo exaltado, puesto que Tú me has relacionado Contigo? ¿Cómo no habría de estar en necesidad de Tí, cuando Tú me has instalado en la pobreza, o cómo habría de estar necesitado, cuando Tú me has enriquecido con Tu bondad? Aparte de Tí no hay dios. Tú te has dado a Tí Mismo a conocer a todas las cosas, por tanto nada es ignorante de Tí. Y eres Tú Quien se ha dado a conocer a mí en todas las cosas; así, yo Te he visto manifiesto en todo, y Tú eres el Manifiesto a todas las cosas. Oh, Quien se da a Sí Mismo Su trono, con Su clemencia; de forma que el trono está escondido en Su clemencia, exactamente como el universo está escondido en Su trono. Tú has aniquilado las cosas creadas y borrado la multiplicidad de cosas con las envolventes esferas de luz. Oh, Aquel que, en Sus pabellones de gloria está velado del alcance de la vista, Aquel que ilumina con la perfección de Su belleza y Cuya infinitud es contemplada por el ser íntimo de los gnósticos, ¿cómo puedes estar oculto, si Tú eres el Exterior? ¿Cómo puedes estar ausente, si Tú eres el Omnipresente Observador?

Allah es el Otorgador de Exito, y en El me refugio.

© de la traducción Iman Puch Rubio

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